Se aprobará una ley insólita sin escuchar al Senado

Una vez más, el Gobierno al regular la fecundación asistida, ha elaborado una ley que singulariza a España y no precisamente en sentido positivo, ley que será definitivamente aprobada por el congreso sin tener en cuenta, una vez más, las mejores introducidas en el Senado. La singularidad nace de la acumulación de transgresiones que contiene. Una buena parte de los temas más conflictivos se pueden encontrar de manera aislada en la legislación de otros países, pero en ningún caso es posible que simultáneamente quede regulada en términos positivos:

a-La clonación denominada eufemísticamente, terapéutica, que Naciones Unidas recomendó a todos los estados miembros que fuera prohibida. Rodríguez Zapatero sólo escucha a la ONU cuando le interesa.

b-El uso de embriones humanos para investigación sin ningún tipo de limitación. España será uno de los países del mundo donde existirá más manga ancha en este tema.

c-La fecundación asistida también sin ningún tipo de límite. La mujer no quedará excluida en razón de su edad, de su dependencia o de si vive sola o en pareja. Bastará con su simple deseo para conseguirlo. De esta manera el niño deja de ser sujeto fundamental de la protección legal española, para convertirse en un simple objeto del deseo. Una mujer de 60 años con serias limitaciones de dependencia, que viva sola, podrá ser madre. La maternidad convertida en capricho. La “obtención” de hermanos probeta con el fin de tratar enfermedades. En este caso el niño se convierte en un medio. El fin puede ser bueno: curar a su hermano ya nacido, pero formaba parte del fundamento ético europeo que “en ningún caso el fin podía justificar los medios”.

Jesús Domingo Martínez