Carta abierta a Amnistía Internacional
Me ha llegado la noticia de que hay, dentro de esa prestigiosa institución, personas que quieren que se reconozca como un derecho el Aborto.
Ante esa noticia me he llenado de estupor, porque he seguido sus actuaciones y coinciden netamente con su ideario, que he buscado en la web de la organización y suscribo plenamente:
La visión de Amnistía Internacional es la de un mundo en el que todas las personas disfrutan de todos los derechos humanos proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en otras normas internacionales de derechos humanos.
Nuestra misión consiste en realizar labores de investigación y acción centradas en impedir y poner fin a la discriminación y a los abusos graves contra el derecho a la integridad física y mental, a la libertad de conciencia y de expresión. Amnistía Internacional forma una comunidad global de defensores de los derechos humanos, y éstos son sus principios: solidaridad internacional, actuación eficaz en favor de víctimas concretas, cobertura universal, universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos, imparcialidad e independencia, y democracia y respeto mutuo.
Con ese ideario no parecería que se debiera poner en duda que la vida humana, toda vida humana merece nuestro respeto y defensa... ni se puede manipular, ni torturar, ni eliminar... incluso consideráis que es tan grande el valor de la vida que, también para los criminales, la reclamáis oponiéndoos a la pena de muerte... ¿y los inocentes, cuyo único delito es haber venido a la vida sin permiso o por falta de previsión?... Son acaso unos inoportunos que no cuentan en la defensa que hacéis, acérrima y radical de la vida humana?
Sería una pena que empezaseis a flojear en vuestros principios, que son vuestro prestigio... y clarificaseis las vidas humanas según su tamaño, para ser defendidas o no.
Aunque los Estados, en su ficción jurídica no los considerasen personas... sabéis como yo que lo son... porque la persona no deriva de que se la reconozca por las leyes estatales... de hecho los judíos y otros grupos fueron rebajados al nivel de esclavos y cobayas por un Estado inicuo.
No empecéis esa escalada de degradación que sólo tendría para vosotros una consecuencia nefasta... perderíais legitimidad en la defensa de la vida humana, porque sólo defenderíais una vida humana adjetivada... a partir de una determinada edad, u otra cualidad que la considerase vida de calidad.
Muchas gracias.
Federico R. de Rivera




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